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Sábado 1
1 marzo 2006
BOE
núm.
60
I.    Disposiciones generales
MINISTERIO DE LA PRESIDENCIA
 
4414
REAL DECRETO 286/2006, de 10 de marzo,
sobre la protección de la salud y la seguridad
de los trabajadores contra los riesgos relacio-
nados con la exposición al ruido.
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de
Riesgos Laborales, determina el cuerpo básico de garan-
tías y responsabilidades preciso para establecer un ade-
cuado nivel de protección de la salud de los trabajadores
frente a los riesgos derivados de las condiciones de tra-
bajo, en el marco de una política coherente, coordinada y
eficaz.
Según el artículo 6 de la ley, son las normas reglamen-
tarias las que deben ir concretando los aspectos más téc-
nicos de las medidas preventivas, estableciendo las medi-
das mínimas que deben adoptarse para la adecuada
protección de los trabajadores. Entre tales medidas se
encuentran las destinadas a garantizar la protección de
los trabajadores contra los riesgos derivados de la expo-
sición al ruido durante el trabajo.
Asimismo, la seguridad y la salud de los trabajadores
han sido objeto de diversos Convenios de la Organización
Internacional del
Trabajo ratificados por España y que, por
tanto, forman parte de nuestro ordenamiento jurídico. Des-
taca, por su carácter general, el Convenio número 155,
de 22 de junio de 1981, sobre seguridad y salud de los
trabajadores y medio ambiente de trabajo, ratificado por
España el 26 de julio de 1985.
En el ámbito de la Unión Europea, el artículo 137
.2 del
T
ratado constitutivo de la Comunidad Europea establece
como objetivo la mejora, en concreto, del entorno de
trabajo, para proteger la salud y seguridad de los traba-
jadores. Con esa base jurídica, la Unión Europea se ha
ido dotando en los últimos años de un cuerpo normativo
altamente avanzado que se dirige a garantizar un mejor
nivel de protección de la salud y de seguridad de los tra-
bajadores.
Ese cuerpo normativo está integrado por diversas
directivas específicas. En el ámbito de la protección de los
trabajadores contra los riesgos relacionados con la expo-
sición al ruido ha sido adoptada la Directiva 2003/10/CE
del Parlamento Europeo y del Consejo, de 6 de febrero
de 2003, sobre las disposiciones mínimas de seguridad y
de salud relativas a la exposición de los trabajadores a los
riesgos derivados de los agentes físicos (ruido), que
deroga a la Directiva 86/188/CEE, de 12 de mayo, trans-
puesta a nuestro derecho interno por medio del Real
Decreto 1316/1989, de 27 de octubre, sobre protección de
los trabajadores frente a los riesgos derivados de la expo-
sición al ruido durante el trabajo. Mediante este real
decreto se deroga el Real Decreto 1316/1989 y se trans-
pone al derecho español la Directiva 2003/10/CE.
El real decreto consta de doce artículos, dos disposi-
ciones adicionales, una disposición transitoria, una dispo-
sición derogatoria, dos disposiciones finales y tres
anexos. La norma establece una serie de disposiciones
mínimas que tienen como objeto la protección de los tra-
bajadores contra los riesgos para su seguridad y su salud
derivados o que puedan derivarse de la exposición al
ruido, en particular los riesgos para la audición; regula las
disposiciones encaminadas a evitar o a reducir la exposi-
ción, de manera que los riesgos derivados de la exposi-
ción al ruido se eliminen en su origen o se reduzcan al
nivel más bajo posible, e incluye la obligación empresa-
rial de establecer y ejecutar un programa de medidas
técnicas y organizativas destinadas a reducir la exposi-
ción al ruido, cuando se sobrepasen los valores superio-
res de exposición que dan lugar a una acción; determina
los valores límite de exposición y los valores de exposi-
ción que dan lugar a una acción, especificando las cir-
cunstancias y condiciones en que podrá utilizarse el nivel
de exposición semanal en lugar del nivel de exposición
diaria para evaluar los niveles de ruido a los que los traba-
jadores están expuestos; prevé diversas especificaciones
relativas a la evaluación de riesgos, estableciendo, en
primer lugar la obligación de que el empresario efectúe
una evaluación basada en la medición de los niveles de
ruido, e incluyendo una relación de aquellos aspectos a
los que el empresario deberá prestar especial atención al
evaluar los riesgos; incluye disposiciones específicas rela-
tivas a la utilización por los trabajadores de equipos de
protección individual; especifica que los trabajadores no
deberán estar expuestos en ningún caso a valores supe-
riores al valor límite de exposición; recoge dos de los
derechos básicos en materia preventiva, como son la
necesidad de formación y de información de los trabaja-
dores, así como la forma de ejercer los trabajadores su
derecho a ser consultados y a participar en los aspectos
relacionados con la prevención; se establecen disposicio-
nes relativas a la vigilancia de la salud de los trabajadores
en relación con los riesgos por exposición a ruido.
El real decreto introduce la excepción otorgada por la
directiva para situaciones en que la utilización de protec-
tores auditivos pueda causar un riesgo mayor para la
seguridad o la salud que el hecho de prescindir de ellos,
en determinadas condiciones y con una serie de garantías
adicionales.
La disposición adicional primera incluye una obliga-
ción que resulta fundamental a efectos de dar cumpli-
miento a lo dispuesto en el artículo 1
1 de la directiva. En
efecto, con objeto de que el Ministerio de
T
rabajo y Asun-
tos Sociales cuente con la información pertinente que le
permita justificar las excepciones aplicadas en nuestro
país, y pueda remitir a la Comisión europea la informa-
ción requerida en la directiva, las autoridades laborales
competentes deberán remitir cada cuatro años contados
desde la entrada en vigor de este real decreto al Ministe-
rio de
Trabajo y Asuntos Sociales la lista de las excepcio-
nes que en sus respectivos territorios se apliquen, indi-